Bruselas y sus coles

Empieza la temporada de las coles y entre ellas mis preferidas, las coles de Bruselas. Es nombrarlas y me transportan automáticamente a mi niñez, mi madre solía hacerlas hervidas y luego rebozadas, ¡jopeta, qué buenas! Nos acompañan durante el otoño e invierno, a veces se puede encontrar hasta primeros de abril. 

Normalmente las encontramos en bolsita de malla en el supermercado, aquí en Alemania se encuentran igual en los supermercados, pero también en las gasolineras, sí como lo oyes, aquí en algunas gasolineras hay unas pequeñas tienditas donde venden productos agrícolas o del huerto, normalmente no hay nadie en la tienda, hay un cartel donde pone el precio de las cosas y una hucha o recipiente donde poner el dinero o bien puedes pagarlo en la caja de la gasolinera, también en las granjas hay este tipo de pequeñas tiendas donde no hay nadie vendiendo, pero puedes igualmente comprar lo que hay. En una de estas tienditas descubrí cómo era la planta de las coles y, mira, nunca me lo había planteado, pero me pareció muy curiosa: es un tallo largo y grueso donde las pequeñas coles nacen como flores pegaditas al tallo y a lo largo de él, de echo aquí se les llama RosenKohl (rosa de col).

La dietética energética de la medicina china la define como un alimento de naturaleza térmica tibia, de sabor dulce, amargo y ligeramente picante. La naturaleza es muy sabia, puesto que nos da los alimentos que justo necesitamos en la temporada adecuada, tenemos mucho que agradecerle. La col de Bruselas es un alimento perfecto para la temporada de otoño e invierno.

Las coles de Bruselas tienen tropismo, es decir, dirigen su acción, al pulmón, intestinos, hígado, piel y mucosas. Mejora la digestión y beneficia el estómago, lubrica los intestinos, por lo que es efectiva para evitar el estreñimiento. 

Usos terapéuticos.

Benefician en caso de resfriado, la sopa de col es muy buena en estos casos, se recomendaba antiguamente para la tosferina. Para las úlceras gastroduodenales se bebe el jugo de col recién hecho tres veces al día, durante dos semanas o más. Para quemaduras se aplica un emplaste de col machacada, lo que hará regenerar la piel por su contenido en sulfuro.

 

Contenido de nutrientes.

Las coles de Bruselas contienen vitaminas A, E y C, además vitaminas del grupo B: B1, B2, B3, B6 y B9 (ácido fólico), que nutren el sistema nervioso y la sangre.  Contiene también vitamina U, conocida como ácido menínico, que es conocida por la prevención y curación de las úlceras gastroduodenales.

Es un alimento con un fuerte componente en minerales como el azufre (beneficia a la piel y las mucosas), hierro, potasio, sodio, fósforo, magnesio, calcio, cobre, zinc, yodo, selenio y manganeso.

Los nutrientes que contienen estas coles les aportan unas potentes propiedades antioxidantes, lo que hacen de ellas un alimento muy recomendado en casos de prevención del cáncer y en caso de tratamiento quimioterápico que, normalmente, incide muy negativamente sobre el yin; es muy recomendable comer coles de Bruselas por su capacidad de cuidar las mucosas y el yin.

Un poco de historia.

Las coles de Bruselas aparecieron en el siglo XVII, allá por el 1600. Resulta ser que en estos años de la Edad Media, la población de Bruselas tuvo un crecimiento muy rápido y lo que ahora es el barrio Saint Gilles de Bruselas, en esa época era una población cercana a la capital belga. Los habitantes de Saint Gilles desarrollaron una variedad de col partiendo de la col de Saboya, para poder tener más producción en poco espacio para poder abastecer las necesidades alimentarias de la ciudad cercana. Así, crearon esta variedad de col que crecía partiendo de un tallo central que producía múltiples coles. A los habitantes de Saint Gilles se les conoció a partir de entonces como Kuulkappers (coortadores de coles) desde 1985 existe la Orden de Kuulkappers en Saint Gilles, para dar a conocer su ciudad.

Aunque también he encontrado información que habla sobre que han existido desde siempre en la cuenca del Mediterráneo, es posible que ante las necesidades de alimentos en Bruselas, se importara esta variedad. 

Ideas de recetas:

  • coles de bruselas gratinadas con bechamel de puerro
  • coles de bruselas salteadas con ghee y curry amarillo tailandés
  • coles de bruselas rebozadas
  • tartaletas de coles de bruselas con queso roquefort
  • salteadas al ajillo y guindilla
  • salteadas con jamón o gambas
  • con tomate y gratinadas con mozzarella
  • con salsa de gorgonzola y nueces
  • con puré de patatas y champiñones
  • al vapor con salsa de huevo duro, alcaparras, aceite, almendras, 2 anchoas y perejil

Truco: Para desinfectar las coles de Bruselas las colocamos en un recipiente con agua, vinagre y una cucharadita de bicarbonato. Las dejamos reposar durante 15 minutos. 

Espero que las disfrutes mucho, ya ves que es importante ponerlas en tu día a día alimentario, tanto en otoño, como en invierno. Si sabes más recetas o curiosidades de las coles, por favor, déjalo en los comentarios. Mil gracias.

Entre col y col, lechuga.

Refranero popular.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.